Así tendrían que ser todos los domingos.

domingo 28 de noviembre de 2010

Pues eso, que así tendrían que ser. Sólo faltó terminar el día yendo al cine para que ya fuese perfect.

Quedamos Marisa y yo a las 2:30 y fuimos a comer a la plaza. Allí había una cola que casi rodeaba toda la plaza de gente con la intención de ver y hacerse una foto con la copa del mundo que estaba apunto de ser exhibida. Las dos pensábamos que todos esos eran un poco pringados. Ya sé que a cada cual le gusta lo que le gusta pero anda que estar allí dos horas esperando de pie para hacerse una foto con un trofeo que seguramente era una réplica...

Nos sentamos en la terraza de un bar en el que yo nunca había comido. Hacía un solecico muy bueno y yo estaba allí sentada sin abrigo ni nada. Que agustito. He dicho que era la primera vez que me sentaba en esa terraza a comer pero creo que va a ser la última porque no quedé muy contenta. No voy a decir el nombre del bar para no perjudicarle pero es que además de tardar casi una hora en ponernos la comida, no querían poner mantel a pesar de que otras mesas lo tenían, a la ensalada le faltaba un ingrediente y de los tres minibocadillos que pedimos se equivocaron en dos de ellos. A pesar de todo nos lo pasamos bien hablando de mil cosas y riéndonos. Como a Marisa la conozco desde hace poco pues así la iba conociendo mejor. Hubo un alboroto en la cola al sacar fuera del ayuntamiento la copa y yo me acerque a ver si la veía pero no la vi.

Más tarde llegaron Ana y Elena y nos fuimos a ver que había por ahí abierto. Al pasar al lado del gentío y del "photocall" de la copa, Ana y yo nos acercamos por detrás y le hicimos una foto bien buena y sin esperar. Yo había visto la noche anterior la peli de Sexo en Nueva York y bromeaba diciendo que parecíamos las chicas de Manhattan jaja! Y Marisa y yo tarareábamos la sintonía de la serie.
Al pasar de nuevo por la plaza oímos la algarabía de la gente cuando seguramente anunciaron que ya se llevaban la copa y la gente que no la había catado se quejaba.
Fuimos a la Bodega de San Esteban en la que yo no había estado desde que se llamaba El Gran Café e iba allí a comer tortitas y beber batidos.

Pero donde mejor estuvimos para mi gusto fue...en El Parador. Yo nunca me había tomado nada allí y es un poco más caro, sí pero...¿y el trato? ¿Y lo bonito que es? ¿Y lo agusto que se está? Yo que siempre estoy muerta de frío en invierno en todas partes, allí tenían la temperatura ideal. Esperamos un pelín a que dejasen una mesa libre y estuvimos como unas reinas. Nos pedimos uno chocolates y, aunque se supone que la bollería se paga aparte, el camarero tuvo el detallazo de ponernos una bandejita gratis.

Pues a las 8:30 casi 9 nos fuimos. Yo me habría quedado más porque no tenía que madrugar pero las demás sí. Ya sé que llevaba desde mediodía fuera de casa pero el domingo es mi único día libre y lo quiero aprovechar. Luego ya hace mucho frío (porque hay que ver como bajaron las temperaturas al día siguiente) y da más pereza.
Dias para quedarse en casita calentita hay muchos pero yo en mi día libre me quiero divertiiiiiir!!

1 comentarios:

Marián dijo...
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